Trastornos de ansiedad
Los trastornos de ansiedad pueden provocar preocupación constante, miedo intenso, sensación de amenaza, tensión física o crisis repentinas que dificultan el descanso, el trabajo, los estudios y las relaciones personales.
El objetivo es comprender el origen y la intensidad del malestar, descartar otras posibles causas y establecer un abordaje adaptado a las necesidades de cada persona.
Depresión e insomnio
La depresión puede manifestarse mediante tristeza persistente, pérdida de interés, falta de energía, irritabilidad, aislamiento, dificultades de concentración o sensación de desesperanza. En muchas ocasiones también aparece acompañada de alteraciones del sueño.
Cuando está indicado, se establece un plan de tratamiento y seguimiento orientado a mejorar la estabilidad emocional, el descanso y el funcionamiento diario.
Trastorno bipolar
El trastorno bipolar se caracteriza por cambios importantes en el estado de ánimo, la energía y el nivel de actividad. Estos cambios pueden alternar periodos de ánimo bajo con fases de mayor activación, impulsividad, irritabilidad o disminución de la necesidad de dormir.
El tratamiento requiere un seguimiento continuado y personalizado, prestando atención a los cambios del estado de ánimo, la respuesta al tratamiento y las circunstancias personales de cada paciente.
Trastornos psicóticos
Los trastornos psicóticos pueden afectar a la percepción, el pensamiento, la conducta y la capacidad para interpretar la realidad. En algunos casos pueden aparecer ideas difíciles de compartir con los demás, desconfianza intensa, aislamiento o alteraciones perceptivas.
El abordaje se realiza desde el respeto, la cercanía y la confidencialidad, adaptando el seguimiento a la situación clínica y favoreciendo la coordinación con otros profesionales cuando sea necesario.




